viernes, 7 de septiembre de 2007

No Formare parte de tu club de fans

No formare parte de tu club de fans.

Osvaldo llevaba trabajando en ese lugar por un mes, le agradaba, siempre se encontraba con uno que otro detalle que no le encantaba pero era soportable, ser mesero le gustaba, no que deseara serlo toda su vida pero si mientras esperaba el momento de entrar a la Universidad.
Laura, era el nombre de la nueva ayudante de cocina que acababan de contratar, la cual traía locos a todos sus compañeros meseros, e incluso al cocinero principal que no dejaba pasar oportunidad para estar cerca de ella, haciendo uso de su poco conocimiento del español, por ser chino, le daba pretextos perfectos, sobre todo por que su esposa trabajaba en el otro local y no la veía si no hasta muy entrada la noche.
Por supuesto esa situación no pasaba desapercibida por todos los demás, quienes solo veían como ella sacaba el mayor provecho posible.
Osvaldo no veía tan mal eso, después de todo si estuviese en su lugar probablemente haría lo mismo, lo que le cansaba era que sus compañeros fueran igual de estúpidos e hicieran todo lo que ella les decía tan solo por quedar bien; a el también le gusto desde el primer momento en que la vio, tenia que admitir, era muy diferente a las demás ayudantes, sus torneadas piernas bajo esa diminuta falta y su figura era algo que no se veía todos los días, sin embargo al ver la forma en que ella manejaba a todos a su antojo, decidió no formar parte de eso, no lo necesitaba.
Los días siguieron su curso, por mas que ella le sonreía y trataba de hacerle platica el la evitaba, creía que ella trataba de controlar al único que no cayo a sus pies.
Gloria, era el nombre de la chica que llego una semana después que Laura, enseguida hubo encanto entre ella y Osvaldo, era unos años mayor, sin embargo había algo en ella que hacia que no dejara de mirarla cada vez que entraba a la cocina, su figura era mas tosca comparada con la de Laura, pero eso se le olvidaba al ver el pequeño tatuaje cerca del pecho que ella con mucho orgullo descubría cada vez que la situación se lo permitía, las sonrisas entre ambos eran mas continuas y evidentes, pero no pasaba de eso, si acaso una platica de cinco minutos que solo daba a notar los años luz que la edad entre ellos hacia, Osvaldo comprendía que era solo atracción lo que los dos sentían, lo cual desafortunadamente para el no pasaría de ahí, la experiencia de ella le decía que no se podía mas.
Sus días en el lugar terminaban, Osvaldo estaba totalmente convencido que entre Gloria y el, no pasaría mas de lo ocurrido ya, incluidos esos breves acercamientos.
Era Miércoles de principios de Agosto, el caminaba por sus antiguos rumbo, recordando lo fácil que era para el transportarse en aquellos idas, cuando una pequeña niña que no podía tener mas de cuatro años choco con el, le sonrió como siempre hacia cuando quería decirle a alguien que nada malo ocurría, una mujer venia corriendo hacia ellos, al verla de cerca Osvaldo reconoció sus facciones, Laura, al saber que era su hija, este se sintió contrariado pues ella si acaso debía ser unos años mayor que el, no que fuese la primera ni la ultima en estar en una situación parecida, mas se había concentrado tanto en su imagen de mujer controladora que no se dio tiempo para observar lo demás.
Con un pretexto absurdo sugirió acompañarlas, al final de cuentas era el día libre de ambos, ella acepto, vivían con sus padres a unas cuantas calles del encuentro, al llegar, ella lo invito a pasar, el acepto, siendo extraño pues el casi no le agradaba estar en situaciones que no conocía, la niña al entrar busco a su abuela, esta al ver que llegaban con un acompañante, con una sola mirada ordeno a su hija que los presentara, esta al no tener remedio así lo hizo. A los pocos minutos sintiéndose incomodo, Osvaldo dijo lo primero que se le vino a la mente para irse de ahí, Laura ofreció acompañarlo a la parada de autobuses, el estuvo de acuerdo, en el camino conversaron como si fuera algo común entre ellos, se despidieron como amigos, al otro día se verían en el restaurante.
El ultimo día de su trabajo llego, luego de una buena propina y recibir su sueldo, se despidió de todos en la cocina, a pesar de haber sido solo dos meses cada una de esas personas le habían hecho pasar una buena experiencia, al llegar a ella, no huno ningún gesto especial, los dos sabían que no se podía, los besos debidos ya habían ocurrido, en otra situación, en otro lugar, el no seria de su club de fans, seria en único para ella.

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